Viscosuplementación ecoguiada intrarticular
Infiltración de ácido hialurónico en la articulación bajo control ecográfico para mejorar la lubricación articular, reducir el dolor y frenar el deterioro del cartílago.
Ácido hialurónico para la articulación
El ácido hialurónico es un componente natural del líquido sinovial que actúa como lubricante y amortiguador en las articulaciones. En procesos de artrosis, el líquido sinovial pierde ácido hialurónico, dejando el cartílago vulnerable a las fuerzas de fricción y compresión.
El objetivo del tratamiento es conseguir un efecto lubricante, mecánico y bioquímico en la articulación afectada mediante la infiltración de ácido hialurónico, reduciendo los síntomas dolorosos y mejorando la función.
La infiltración se realiza a través de una aguja fina bajo guía ecográfica para garantizar la colocación precisa. Tras la infiltración, el paciente debe guardar reposo durante 24-48 horas.
¿Cuándo usamos esta técnica?
Procesos articulares degenerativos crónicos
Articulaciones afectadas por cambios degenerativos que requieren mejorar la lubricación y amortiguar las cargas.
Gonartrosis (artrosis de rodilla)
Proceso degenerativo crónico de la articulación de la rodilla con pérdida de cartílago y dolor funcional.
Coxartrosis (artrosis de cadera) y artrosis de tobillo
Degeneración articular crónica de cadera y tobillo que se beneficia de la viscosuplementación con ácido hialurónico.
Patología crónica del manguito rotador del hombro
Procesos degenerativos crónicos de la articulación del hombro y el manguito rotador.